Claves para elegir un ERP

Claves para elegir un ERP

En la elección de un ERP es habitual fijarse en los costes de las licencias y de los servicios de implantación, pero se olvidan a menudo algunos criterios más importantes y que van a marcar la diferencia:

  • Capacidad de adaptación: El ERP va a estar en tu empresa una media de 10-15 años. Con lo cual no busques el ERP que te solucione sólo los problemas actuales, sino que pienses si ese ERP va a poder acompañar la evolución de tu empresa. Toda empresa cambia (nuevos procesos, nuevas integraciones, automatismos hasta el momento no planteados), y esto quiere decir que su sistema de gestión ha de poder cambiar con ella. En resumen, opta por la capacidad de adaptación.
  • Reducción de dependencias: También es muy conveniente que, ya que te vas a “casar” con un software para los próximos años, al menos tengas la opción de cambiar de implantador, en caso de que la relación con éste se deteriore. Es conveniente que el fabricante y el implantador no sean la misma empresa, porque entonces se crea una dependencia, y por tanto un riesgo, excesivos. Es preferible ir a escenarios donde una empresa fabrica el ERP, y existe una red de partners que lo implantan. De manera que si no estás contento con tu partner, puedas cambiarte a otro.
  • Huir de cuotas fijas de mantenimiento: En ocasiones hay implantadores que estipulan un coste de mantenimiento mensual fijo, incluso aunque no lo consumas. El mantenimiento de los primeros 6 meses después el arranque suele generar costes adicionales, pero pasado ese tiempo, no debería haber una imposición de gasto. Sólo cuando solicites algún cambio o mejora, deberías incurrir en el coste correspondiente.
  • ¿Licencias gratis o no? La realidad es que si queremos un software totalmente funcional, fiable, con garantías y adecuadamente mantenido por el fabricante, es difícil pensar que las licencias sean gratuitas (o que al menos no estén incluidas en la partida de servicios). Confiar tu negocio a un software gratuito no es algo exento de riesgos que hay que valorar (discontinuación, inestabilidad, ruptura del roadmap, etc.). Hay que valorar el esfuerzo del fabricante en el desarrollo de su producto.
  • El proceso es complejo, lo pinten como lo pinten. Puedes encontrar propuestas de implantación de 2 meses y a un coste bajísimo respecto a otras propuestas. Desconfía. La complejidad de una implantación ERP no radica en el producto ni en el implantador. Radica en el hecho de que tu empresa y tus usuarios vais a pasar por un proceso de mejora, en el que vais a establecer procesos que antes no hacíais (recodificación del catálogo de productos, eliminación de productos obsoletos, de clientes inactivos, re-etiquetado con códigos de barras, extracción de datos de un sistema y migración a otro, etc). Con lo cual tenéis que tomar muchas decisiones, que no son inmediatas y que a menudo hay que retocar una vez implantadas. Si no existe ese proceso de mejora, por básica que sea, no vale la pena hacer el cambio.

Esperamos que estos puntos te hayan resultado interesantes. Si necesitas más información, no dudes en contactar con nosotros

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